¿Por qué sigue habiendo violencia de género?
A veces pensamos que la violencia de género es algo lejano, que afecta a otras personas, culturas o entornos. Pero nada más lejos de la realidad. La violencia de género sigue siendo una de las heridas sociales más profundas de nuestro tiempo, y entender sus causas y consecuencias es el primer paso para transformarla.
En este artículo reflexionamos sobre por qué sigue existiendo, cómo impacta en la sociedad y qué acciones —personales y colectivas— pueden ayudarnos a erradicarla.
Vamos a ello :-).
La violencia de género está cerca de ti
Sí sí. de ti. El año pasado en España hubieron casi 200.000 mujeres víctimas de violencia de género.
¿Cómo es posible que este tipo de violencia esté tan extendida?
Causas de la violencia de género: el peso del sistema patriarcal
La violencia de género es el único tipo de violencia que no nace del instinto de supervivencia. Si buscamos sus orígenes encontramos sus raíces en las creencias de un sistema patriarcal.
Este sistema alimenta una masculinidad hegemónica que perpetúa las jerarquías de género y una relación de dominancia masculina en las relaciones de pareja.
Es obvio decir que esta ideología perjudica a las mujeres. Pero el hecho es que también perjudica a los hombres, puesto que la gran mayoría no encaja en este perfil. En el caso de la violencia de género lo vemos muy claro.
Maltratadores y víctimas: el círculo vicioso de la violencia de género
El maltratador
El prototipo de maltratador no es el de un hombre sin educación o recursos.
Es, en realidad, alguien que no se siente suficientemente “hombre” bajo los mandatos del sistema patriarcal. Y en su afán de demostrar su virilidad, recurre a la violencia como forma de control.
Todo comienza con una crítica, sigue con un insulto, un grito… y si no se detiene, acaba ocupando titulares. Porque en un sistema patriarcal, ser un “buen hombre” no significa necesariamente ser un “hombre bueno”.
La víctima
La mujer de este hombre con autoestima baja, también tiene la autoestima baja.
Y esta mujer, que también quiere ser una “buena mujer” (según los estándares del sistema patriarcal) se considera culpable por no haber atendido como debía a su marido. Siente vergüenza de lo que sucede y no es capaz de compartirlo. Tiene miedo a denunciar por las inconcebibles amenazas.
Consecuencias de la violencia de género en la sociedad
Y todo esto, ¿qué consecuencias tiene?
Las consecuencias van mucho más allá de las muertes y heridas.
- Cientos de millones de euros anuales en gasto social.
- Pérdida de talento femenino, al imposibilitar a estas mujeres, por el impacto físico y psicosocial.
- Elevadas estadísticas de fracaso escolar en los niños y niñas que crecen en estas familias.
- Y los ratios de repetición de estos patrones de violencia que viven en sus casas, perpetuando status quo.
¿Cómo poner fin a la violencia de género?
Cambiar esta realidad no es algo que sucederá de un día para otro. Se trata de un reto sistémico del que toda la sociedad formamos parte.
Pero es algo que está en nuestras manos cambiar.
No hacer nada perpetúa el status quo y sin darnos cuenta nos hace cómplices.
Te comparto algunas acciones clave para activarte por el cambio.
1. Rompe con los estereotipos de género
Los estereotipos forman parte del imaginario colectivo, sustentan los roles de género que están en la base del sistema patriarcal.
Algo tan fácil (o difícil) como ser tal cual eres es imprescindible para ponerles fin:
- Sé fiel a tu esencia sin tratar de encajar en cánones que encasillan.
- Vela por un reparto de tareas basado en habilidades y aptitudes, desvinculadas del género.
- Evita micromachismos, bromas y lenguaje sexista.
2. Revisa la historia que nos han contado
A estas alturas del post habrás descubierto que la historia que nos han contado no coincide con la realidad:
- La violencia está presente en nuestro entorno y no somos conscientes. No se limita a sucesos mediáticos.
- El perfil de maltratador no encaja con el que nos transmite el sistema.
- Las situaciones se tegiversan, y nos encontramos con víctimas se sienten culpables y los culpables que se visten de víctimas.
Cambiar el relato es urgente y hacerlo está en tus manos. Aprovecha cualquier conversación para sensibilizar y concienciar sobre todo lo que la violencia de género esconde.
3. Alza la voz y ofrece tu ayuda
Los casos de violencia de género siguen creciendo y un 70% de las víctimas no denuncia por miedo.
Si intuyes que pueda haber algún caso de violencia cercano, ofrece tu ayuda. Activa los protocolos que existen en tu empresa o comunidad.
Hay equipos y personas con corazones gigantes, y con todo lo necesario para apoyar a las víctimas para que empiecen a construir el futuro que merecen.
4. Promueve la sensibilización en tu entorno o empresa
Además de actuar a nivel individual, las empresas juegan un papel clave en la erradicación de la violencia de género.
Promover entornos laborales igualitarios, ofrecer talleres y charlas de sensibilización o visibilizar el 25N son pasos concretos que ayudan a generar conciencia colectiva. Desde Uttopy acompañamos a las empresas en el diseño de programas educativos que fomentan una cultura de respeto, equidad y cuidado mutuo.
Conclusiones
La violencia de género es un reto colectivo. Cada gesto, acción, conversación puede ayudar a transformar la cultura que lo sostiene.
Si quieres impulsar acciones de sensibilización para tu empresa o comunidad, escríbenos y te ayudamos a impulsarlas.
























